LA IRA

El que domina esta emoción , domina a su peor enemigo , dice el filósofo chino Confucio. La ira , definida por la Real Academia Española como un enfado muy violento , la graduación es un factor clave . Justificada o no , bien puede ser una manifestación de rebeldía ante la injusticia o el abuso . Pero cuando esa reacción de bronca desmedida se da en forma habitual , sin duda tiene consecuencias nocivas . Mientras Dante Alighieri colocaba a quienes no dominaban la ira en el «cuarto círculo del infierno» , desmembrándose unos a otros por toda la eternidad , los que estudian la demonología sostienen que esta emoción se presenta cuando el demonio Amón se apodera de un ser humano . En tanto , la leyenda griega cuenta que los guerreros espartanos meditaban antes de la batalla para borrar la ira , releva uno de los siete capítulos de la serie de pecados capitales emitidos por History Channel .

Hoy por hoy , esta conducta sin extinción tiene más de una explicación científica . Hay médicos que asocian este comportamiento a mecanismos fisiológicos al asegurar que el organismo responde a situaciones límite con una importante carga de adrenalina . Otros , se inclinan por un argumento básicamente emocional . Lo cierto es que nadie duda de las consecuencias que implica . El psiquiatra Pablo Fielitz esboza dos escenarios posibles : en uno , la ira es planteada como un rasgo , mientras que en el otro se la asocia a un síntoma . En el primer caso , existe una tendencia habitual de una persona a actuar de esa manera . «Se trata de una forma desadaptativa de reacción que ocasiona conflictos , sobre todo en las relaciones interpersonales . Estos individuos tienen muchas veces trastornos de la personalidad» . Dentro de este grupo , están los que reconocen su conducta inadecuada luego del episodio y esto permite que puedan recibir ayuda . Pero también hay de los que no sólo no se hacen cargo del exabrupto sino que además lo justifican con argumentos tales como «que no me provoquen si saben que reacciono así» o «no me dejó otra alternativa» . En ambos casos , la combinación de factores biológicos y psicológicos determina un comportamiento de este tipo . En tanto , cuando se trata de un síntoma , la ira es la «expresión de una situación eventualmente patológica que aparece asociada a alguna descompensación . Un paciente con trastorno bipolar , por ejemplo , puede tener una reacción de esta naturaleza en el curso de un episodio . Pero sería un síntoma , no una forma frecuente de reaccionar » .La ira excede la línea cronológica , por eso perdura a pesar de los siglos . No obstante , un rasgo actual de esta emoción es la tendencia a la bronca excesiva . Savater habla de un descenso de los niveles de paciencia y reflexión y lo ve peligroso en tanto abre «la posibilidad de que en algún momento se conjugue la ira con el razonamiento y se concrete un mix que respalde lo que algunos llaman la ira razonada . Puede ser una base riesgosa para justificar cualquier reacción con la excusa de «aquí no hay otra manera de hacer las cosas » . Algunos atribuyen esta inclinación social a la falta de tiempo ; «vivimos todos apurados , entonces no tenemos ni un minuto para tolerar ni ser tolerados » . La insensibilidad que hoy por hoy vivimos , refleja dos realidades propias : la frialdad frente a las dificultades de la gente y la falta de solidaridad .

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