El psiquiatra que explicó por qué a veces nuestra mente se desconecta para poder soportar lo que sentimos.
Muchas personas han vivido así:
*Siento que no estoy aquí.
+Todo se ve raro o lejano.
*Es como si fuera un sueño.
Y enseguida escuchan lo mismo:
*»Estás exagerando»
*»Solo relájate».
*»Son nervios».
Pero la ciencia mostró algo distinto.
El psiquiatra Pierre Janet, uno de los primeros en estudiar el trauma psicológico, explicó que la disociación no es locura ni debilidad.
Es un mecanismo de protección.
Janet observó que cuando una experiencia emocional resulta demasiado intensa, la mente puede separar partes de la experiencia para poder seguir funcionando.
Por eso aparecen sensaciones como:
*sentirse desconectado del cuerpo.
*notar el mundo como irreal.
*actuar en automático.
*sentir que las emociones están «apagadas».
No es imaginación.
No es dramatismo.
No es falta de control.
Es el sistema nervioso tratando de protegerse de una sobrecarga emocional.
La idea incómoda es esta:
*A veces la mente no se desconecta porque está enferma.
*Se desconecta porque está intentando sobrevivir.
Pero también hay algo importante:
*La disociación puede disminuir cuando el sistema nervioso recupera seguridad.
*La conexión emocional puede reaprenderse.
*La mente puede volver a sentirse presente.
No es que estés perdiendo el control.
Es que tu sistema nervioso, aprendió a protegerse cuando lo necesitaste.
Fuente—Un psicoanalista.

Guper.
