Un fenómeno llamado Tatooine.

12.01.2012
La película Star Wars lo anticipaba pero no ha sido hasta el pasado septiembre cuando un equipo de astrónomos ha captado la existencia de planetas que orbitan alrededor de dos soles, un hallazgo que consolida la sospecha de que en la galaxia hay millones de ellos.

El fenómeno ha sido bautizado como Tatooine, en referencia al desértico y ficticio planeta de la saga Star Wars y que tenía la peculiaridad de contar con dos soles.

«Durante mucho tiempo habíamos creído que esta clase de planetas eran posibles, pero han sido muy difíciles de detectar por diversas razones técnicas», ha explicado Eric Ford, profesor asociado de Astronomía de la Universidad de Florida, centro que descubierto este hecho gracias al análisis de los datos obtenidos por la misión Kepler de la NASA.

Los dos planetas que giran alrededor de estos dos soles han sido bautizados como Kepler-34b y Kepler-35b que, como curiosidad, tardan respectivamente 288 días y 131 días en completar una órbita.

Sabíamos que este tipo de planetas eran posibles pero han sido muy difíciles de detectar por razones técnicas
Ambos astros son dos gigantes de gas de muy poca densidad, comparables en tamaño a Júpiter, pero con mucha menos masa. Los astrónomos creen que están formados fundamentalmente de hidrógeno y que soportan demasiada temperatura como para albergar vida.

«Los planetas circumbinarios pueden tener climas muy complejos durante cada año alienígena, ya que la distancia entre el planeta y cada estrella cambia significativamente durante cada el periodo orbital», ha comentado Ford como curiosidad.

De esta manera, el hallazgo de esta “estrella binaria”, un sistema estelar compuesto de dos estrellas que orbitan mutuamente alrededor de un centro de masas común, viene a confirmar gracias a los datos de la misión Kepler lo que hasta ahora solo era una teoría.

Misión Kepler
El objetivo de esta misión, que comenzó en marzo de 2009, es encontrar planetas similares a la Tierra que puedan albergar agua líquida en su superficie. Para ello, la NASA observa desde hace varios años la zona habitable de las estrellas en una pequeña porción de la Vía Láctea.

Los astrónomos buscan aquellas estrellas que muestren un oscurecimiento periódico que indica que un planeta cruza por delante de su estrella anfitriona.

«La mayoría de las estrellas similares al Sol en la galaxia no están solas, como el sol de la Tierra, sino que tienen una ‘pareja de baile’ y forman un sistema binario», ha explicado la Universidad de Florida.

De hecho, la misión Kepler ya ha identificado entre más de 160.000 estrellas, alrededor de 2.165 estrellas binarias eclipsantes, es decir, estrellas que observadas a través del telescopio se tapan la una a la otra

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